La llorona de Perú

El origen de la Llorona de Perú se remonta a los tiempos coloniales. Por aquellos días había una señorita llamada Carla Tuesta de Soldevilla y Rosario de los Santos, la cual era la hija de un hacendado image074con mucho dinero y poder. Carla se enamoró de un joven común y decidió comenzar un amorío a escondidas de su padre, pero esto no duró mucho, pues el anciano se enteró y se murió de un infarto provocado por el disgusto.

Así pues, la jovencita se quedó con todos los negocios de su padre y su novio la ayudaba en todas las labores comerciales. Juntos, la pareja de enamorados prosperaron rápidamente y acrecentaron las riquezas familiares. Pasó el tiempo y juntos tuvieron tres hijos. Sin embargo, el joven nunca le había propuesto matrimonio a Carla. Esto le resultaba extraño a la joven y por eso decidió investigar el asunto.

Carla fue una mañana a la habituación de su novio para hablar sobre lo que sucedía y allí se encontró con el peor panorama. El novio estaba acostado junto a su amante, una viuda vecina que además se decía amiga de la propia Carla. Esto enfureció a la mujer, por lo que en un arrebato de ira tomó el hierro para atizar las brazas y golpeo a la pareja de amantes mientras éstos aún dormían. Luego de eliminar a los amantes, se dirigió a la habitación de sus hijos e hizo lo mismo con ellos. No soportaba verlos, porque le recordaban la humillación, la burla y el engaño que había sufrido durante tantos años. Por último, decidió quitarse la vida para acabar de una vez con la culpa.

Así terminó la historia de Carla Tuesta de Soldevilla y Rosario de los Santos. No obstante, así también dio comienzo a la historia de La Llorona, pues la mujer cometió tan atroz crimen que fue castigada con una pena terrible. Desde entonces La Llorona vaga de noche por las calles, llorando desgarradoramente, pidiendo arrepentida por sus hijos. Dicen que si en su camino se cruza a un hombre infiel… este sufrirá un destino terrible.